Crédito: UFC

Tras repentina tragedia, repentino final a la carrera de un grande indiscutible. La estelar de UFC 254 fue, a pesar de las virtudes del contendiente Justin Gaethje, una pelea de Khabib Nurmagomedov como cualquier otra. La presión dominante, la lucha ineludible, forzando a strikers a pelear de manera torpe y siempre vulnerable a un derribo fatal. Gaethje buscó sus contragolpes y patadas a las piernas pero no pudo quitarse al Águila de encima, no pudo evitar encontrarse atrapado en la lona contra la jaula, donde Nurmagomedov pasó con total naturalidad de la montada completa al triángulo de brazo a un ahorque de triángulo que dejó a Gaethje inconsciente al minuto con 34 segundos del round dos.

Lo más importante vino tras el encuentro. Inmediatamente después de su triunfo Khabib Nurmagomedov rompió en llanto. Su padre, ídolo y entrenador de toda la vida, Abdulmanap Nurmagomedov, falleció en julio de este año tras contraer COVID-19. Sacando a relucir sus emociones, el invicto campeón reveló que esta sería su última salida al octágono. Nurmagomedov dijo no saber cómo seguir en el deporte tras la muerte de su padre, que lo había acompañado a cada paso, y prometió a su madre que esta sería su última pelea, dejando sus guantes en la lona con 13 victorias en la UFC, récord de 29-0, campeón indiscutido y número uno libra por libra.

Robert Whittaker vuelve a encaminarse hacia el título, superando a Jared Cannonier por decisión unánime. La potencia física de Cannonier se hizo sentir, sus repetidas patadas a las piernas y al cuerpo dejando visibles marcas, aturdiendo al ex campeón con una rápida derecha. Pero en el plano técnico Whittaker llevó las de ganar. “The Reaper” evitó la mayoría de la ofensiva de su rival con juego de pies, trabajó detrás de un duro, constante jab, supo lograr derechas oportunas, patadas al cuerpo y lanzando patadas a la cabeza tras combinaciones hasta que una pudo aturdir y casi finalizar de no ser por la dureza de Cannonier.

Alexander Volkov sumó un nuevo triunfo, dejando a Walt Harris fuera por nocaut técnico al minuto con 15 segundos del segundo round. Harris buscó presionar desde el principio para disminuir su desventaja de alcance pero encontró poco éxito, viéndose vulnerable a contragolpes en el striking y probando dos derribos sin llegar a nada. Volkov se mantuvo paciente, aunque su defensa todavía fue algo porosa, y pudo dar pausa a su rival con un golpe al cuerpo en el primer asalto, atacando así nuevamente con una patada frontal al esternón que inmediatamente dejó a Harris indefenso en la lona.

Todavía prospecto a los 31 años tras caer en la Contender Series, Phil Hawes llegó con todo al octágono y noqueó a Jacob Malkoun en solo 18 segundos. Clínico, Hawes salió tras la campana inicial y casi inmediatamente puso a su oponente de espaldas contra la jaula, cortando su movimiento y rutas de retirada antes de medir y conectar una fuerte derecha a la oreja que aturdió inmediatamente. Viendo la oportunidad, Hawes lanzó una ráfaga de golpes y un par de ganchos a la quijada colapsaron a Malkoun de cara a la lona y cerraron el encuentro.

Lauren Murphy sumó su cuarta victoria consecutiva, sometiendo a Liliya Shakirova mediante mataleones, a los tres minutos con 31 segundos del segundo asalto. Shakirova intentó pelear a la distancia con movimiento y un arsenal creativo, usando múltiples intentos de giro para amenazar, pero la debutante no pudo quitarse a su rival de encima y su cardio no estuvo a la altura. Murphy supo cortar las salidas de su rival y la arrastró a constantes intercambios, presionando para asentar su ventaja, hasta que finalmente forzó a Shakirova del clinch a la lona donde tomó la espalda y la sumisión con facilidad.

Tras la controversia por el nocaut técnico en su primer pelea, Magomed Ankalaev no dejó lugar a dudas y noqueó nuevamente a Ion Cutelaba en cuatro minutos con 19 segundos. Con Cutelaba intentando dirigir el ritmo con su presión, siempre avanzando y lanzando feroces golpes, Ankalaev prefirió ceder terreno y aunque absorbió algo de castigo tuvo éxito buscando contragolpes. El daguestaní aturdió a su oponente con una izquierda recta que paró un intento de giro, y aunque Cutelaba intentó recuperarse un gancho zurdo lo dejó en la lona donde Ankalaev lo finalizó con duro ground and pound.


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