El episodio ocurrió en San Petersburgo (Rusia), cuando en un evento de la Serie 31 de artes marciales mixtas, se enfrentaron ruso Oleg Manzhuev contra el uzbeko Sherzod Ismoilov en un combate que apenas duró 35 segundos.

Manzhuev inmovilizó de inmediato con una llave «Anaconda» a su oponente en tan solo unos segundos del primer round, pero el referee pareció no percatarse de que las extremidades de Ismoilov parecían relajarse, en una señal evidente de que no estaba en condiciones de continuar y reaccionó tarde a frenar el combate.

Cuando, finalmente, se detuvo la pelea, el peleador derrotado, permaneció tumbado sobre el piso de la jaula, mientras el arbitro chequeaba su estado. Fue un momento duro, el aire se cortaba con cuchillo.

Las redes sociales estallaron con una vieja polémica, la lentitud del arbitraje en estos casos, cuando es imperioso que estén atentos, para preservar la salud de los peleadores. En esta ocasión, no hubo que lamentar más que un susto.


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